Hina era una chica de expresión dulce y cuerpo generoso que cargaba con una vida familiar silenciosa y opresiva. Yuta, un compañero de clase enamorado de ella, la seguía un día y descubrió la dura realidad: un hombre mayor la tomaba sin ninguna emoción en su propia casa. Decidido a liberarla, Yuta esperó el momento oportuno y se coló en su habitación esa misma noche.
Hina lo recibió con sorpresa, pero en sus ojos había un anhelo profundo de sentir algo distinto. Yuta la abrazó con cuidado y comenzó a besarla despacio, recorriendo su cuello y hombros. Sus manos descendieron por su espalda hasta llegar a la curva de sus caderas, apretándola contra él. La acostó suavemente en la cama y le quitó la ropa con lentitud, revelando su piel suave y sus pechos abundantes.
Sus labios bajaron hasta ellos, succionando y lamiendo los pezones endurecidos mientras Hina arqueaba la espalda y soltaba gemidos suaves por primera vez. —Quiero que seas feliz de verdad —le susurró Yuta al oído. Sus dedos bajaron entre sus muslos, acariciando los pliegues calientes y húmedos que ya empezaban a mojarse. Los frotó con movimientos circulares precisos, presionando el punto más sensible hasta que Hina temblaba y movía las caderas contra su mano, empapando sus dedos con su excitación.
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📄 Información del Contenido:
📌 Título: Hina-chan o, Shiawase ni
✍️ Título en español: Quiero que Hina-chan Sea Feliz
🎓 Autor: Izumi, Reizei
👪 Grupo: Cyclone
🏷️ Categoría: Doujinshi
🚫 Censura: Sí
💬 Idioma: Español
⏳ Páginas: 106
💾 Tamaño: 65 mbs
📁 Formato: jpg
🎨 Color: Blanco y negro
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai
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Yuta se colocó encima de ella y guio su miembro erecto hacia su entrada resbaladiza. Entró despacio, centímetro a centímetro, sintiendo cómo las paredes internas de Hina lo apretaban con fuerza. Comenzó a moverse con ritmo profundo y constante, penetrándola mientras observaba cómo su rostro pasaba del asombro al placer puro. Hina jadeaba y clavaba las uñas en su espalda, respondiendo a cada embestida.
La giró de lado, levantó una de sus piernas y continuó penetrándola desde atrás con movimientos más intensos, entrando más profundo y golpeando contra su cuerpo con cada impulso. Los sonidos húmedos de piel contra piel llenaban la habitación. Luego la puso sobre sus rodillas y manos, sujetando firmemente sus caderas mientras la tomaba con velocidad creciente desde atrás. Sus pechos se balanceaban con fuerza ante cada choque poderoso. Hina empujaba hacia atrás, recibiéndolo con ansia, gimiendo cada vez más alto.
Yuta la regresó de frente, mirándola a los ojos mientras aceleraba el ritmo. La levantó contra la pared, sosteniéndola en el aire con las piernas de ella rodeando su cintura, penetrándola con fuerza mientras Hina se aferraba a sus hombros y gritaba de placer. Después la sentó sobre él; Hina comenzó a moverse arriba y abajo con movimientos ondulantes, girando las caderas en círculos que lo volvían loco. Sus pechos rebotaban frente al rostro de Yuta, quien los lamía y mordía suavemente.
No se detuvieron ahí. Yuta la acarició con los dedos mientras la besaba, provocándole un orgasmo intenso que la hizo convulsionar. La penetró de nuevo alternando ritmos: lento y profundo para sentir cada roce interno, y rápido y salvaje para llevarla al límite. Hina alcanzó el clímax varias veces, su cuerpo temblando y su humedad empapando todo.
Finalmente, con embestidas profundas y rápidas, Yuta liberó su esencia caliente dentro de ella, llenándola por completo mientras Hina llegaba al orgasmo una vez más, gritando su nombre entre jadeos. Exhaustos y abrazados, se quedaron entrelazados en las sábanas húmedas.
Esa noche fue solo el comienzo. Yuta le prometió que seguiría dándole placer verdadero, haciendo que su cuerpo vibrara de gozo cada vez que se encontraran. Hina, por primera vez en mucho tiempo, sonrió con una felicidad genuina, descubriendo el éxtasis real en sus brazos.




