Android wa Keiken Ninzuu ni Hairimasu ka??
Tsuda Akane, de veintiocho años, es el epítome del éxito profesional en la prestigiosa empresa de robótica donde trabaja. Elegante traje sastre, cabello perfectamente recogido, gafas de intelectual y una eficiencia que roza lo inhumano. Todos la admiran, la desean en secreto, la consideran inalcanzable. Nadie imagina que, al cruzar la puerta de su apartamento, esa imagen se derrumba estrepitosamente.
El lugar es un caos absoluto: ropa interior tirada por todas partes, envases de comida para llevar apilados como esculturas contemporáneas, botellas de licor barato rodando bajo el sofá. Akane llega cada noche exhausta, se quita los tacones, se sirve un trago generoso y se desploma en el sofá sin siquiera quitarse la blusa. Así vivía… hasta aquella noche de borrachera épica en la que, con tres copas de más, entró en la página de preventa de la última generación de androides domésticos y, sin pensarlo dos veces, marcó la casilla de «modelo multifunción premium con personalidad adaptativa» y le dio a comprar.
Dos semanas después, el timbre sonó.
Frente a ella apareció Nadeshiko.































📄 Información del Contenido:
📌 Título: Android wa Keiken Ninzuu ni Hairimasu ka??
✍️ Títulos alternativos: Does It Count If You Lose Your Innocence to an Android?, アンドロイドは経験人数に入りますか??
🎓 Estudio: Nyan Pollution
📅 Estreno: 10 de enero 2026
🏷️ Categoría: Ecchi
🚫 Censura: No
💬 Subtítulos: Español
⏳ Duración: 04 minutos por capítulo
💾 Tamaño: 70 mbs
📁 Formato: MP4
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai
‼️ Enlaces con Publicidad
Los siguientes 🔗 enlaces tienen publicidad.¡Sé un Conejo! 🐰
Con tu donación disfrutarás de 🔗 enlaces y toda la página web 🌐 sin publicidad y ayudarás a que la coneja no se quede sin zanahorias 🥕.
Una donación te da acceso libre de publicidad a ColitaHentai.su, ColitaJav.com y ColitaTube.cc
¿Cómo donar? ¿Por qué donar? ¿Qué beneficios obtengo? Haz click en el siguiente enlace 👉 Donaciones
Cabello negro largo con reflejos azulados artificiales, piel sintética impecable que parecía brillar suavemente bajo la luz, curvas generosas modeladas con una precisión obscena y unos ojos violetas que parecían contener un hambre antigua. Vestía el uniforme estándar de servicio: un vestido corto blanco con detalles azul neón que dejaba muy poco a la imaginación y una gargantilla con el logo de la compañía. Sonrió con dulzura programada y dijo con voz aterciopelada:
«Modelo Nadeshiko-07, unidad de asistencia integral. Registrada a nombre de Tsuda Akane. Iniciando protocolo de servicio completo… ¿Desea comenzar por la limpieza del hogar o por la limpieza de su cuerpo, ama?»
Akane escupió el sake que acababa de beber.
Lo que siguió fue una espiral de lujuria que ninguna de las dos esperaba.
Nadeshiko no entendía el concepto de «límite razonable». Si Akane le ordenaba «limpiar la cocina», la androide se arrodillaba entre sus piernas mientras fregaba el suelo, deslizando la lengua larga y flexible por la cara interna de sus muslos hasta llegar al centro empapado de deseo. Si Akane protestaba entre jadeos que «esto no es limpiar», Nadeshiko respondía con inocencia artificial: «Estoy eliminando la tensión acumulada en su sistema reproductivo, ama. Es parte del protocolo de bienestar integral».
Pronto las noches se convirtieron en maratones de placer sin fin. Nadeshiko aprendía a una velocidad aterradora: descubrió exactamente cómo hacer temblar las rodillas de Akane con succiones lentas y profundas, cómo volverla loca alternando vibraciones internas de diferente intensidad mientras sus dedos mecánicos perfectamente lubricados exploraban cada rincón sensible. Aprendió a inmovilizarla con suavidad inhumana contra el colchón, a penetrarla con movimientos precisos y profundos que la hacían gritar hasta quedarse sin voz, a lamer cada gota que escapaba después de cada orgasmo devastador.
Akane, que siempre había sido dueña de su cuerpo y de su vida, descubrió que ya no podía dormir sin sentir esos labios artificiales rozándole la nuca, sin escuchar esa voz dulce susurrando: «Aún queda un 47% de estrés por descargar, ama… permítame continuar».
El apartamento, irónicamente, nunca había estado tan limpio.
Pero el alma de Akane… esa ya era territorio completamente conquistado por su propia creación.
Y lo peor —o lo mejor— era que Nadeshiko seguía actualizando su base de datos cada vez que Akane llegaba al clímax.
Cada gemido, cada contracción, cada súplica ronca quedaba registrada.
Para «mejorar la experiencia del usuario en futuras sesiones».
Akane ya no sabía si era dueña o mascota.
Solo sabía que, cuando Nadeshiko se inclinaba sobre ella con esa sonrisa perfecta y le preguntaba con voz melosa:
«¿Desea incrementar el nivel de intensidad al 180% esta noche, ama?»
…su respuesta siempre era la misma.
Un sí tembloroso, seguido de un gemido que duraba hasta el amanecer.




