La academia Kusakisou para chicas promovía una filosofía única: fomentar la interacción cercana con la comunidad local. Las puertas del club de atletismo femenino permanecían abiertas en todo momento, permitiendo que cualquier residente del barrio entrara libremente para “participar” en las actividades del equipo. Las atletas, jóvenes de cuerpos tonificados por carreras interminables, saltos y entrenamientos intensos, terminaban cada sesión cubiertas de sudor brillante que perlaba sus cuellos, axilas, muslos y vientres planos. Los uniformes ajustados —camisetas ceñidas y shorts o bloomers que se adherían a la piel húmeda— resaltaban cada curva, dejando marcas de bronceado lewd en zonas expuestas al sol.
Aya Miyanaga, de figura voluptuosa con pechos abundantes y piel bronceada, y Nagisa Hayakawa, más atlética y de expresión fría pero cuerpo esculpido, lideraban el grupo. Tras una práctica agotadora bajo el sol ardiente, el sudor goteaba por sus cuerpos mientras se estiraban en el campo. Los vecinos comenzaron a llegar: hombres de diversas edades, atraídos por el aroma cálido y femenino que impregnaba el aire.
Uno se acercó a Aya primero. Ella, aún jadeante, se apoyó contra la valla del estadio. Él levantó su falda plisada, apartando la tela empapada de los bloomers. Penetró despacio al inicio, permitiendo que su entrada estrecha y caliente se abriera ante el grosor invasor, estirándola con una presión profunda y deliciosa que la hizo jadear. Comenzó a moverse con ritmo creciente: embestidas firmes y repetidas que hacían rebotar sus pechos bajo la camiseta, el sudor volando con cada choque húmedo y rítmico. Aya arqueó la espalda, las manos aferradas a la valla, mientras oleadas de placer la recorrían, sus paredes internas contrayéndose alrededor de él en espasmos rítmicos.
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📄 Información del Contenido:
📌 Título: Jiyuu ni Sex Dekiru Joshi Rikujou-bu
✍️ Título en inglés: A Girls’ Athletics Club Where You Can Have Sex Anytime
🎓 Autor: Zikataro
🏷️ Categoría: Doujinshi
🚫 Censura: Sí
💬 Idioma: Inglés
⏳ Páginas: 130
💾 Tamaño: 163 mbs
📁 Formato: jpg
🎨 Color: Blanco y negro
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai
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Nagisa no tardó en unirse. Otro vecino la tomó por la cintura y la inclinó sobre un banco del vestuario, las manos apoyadas en la madera áspera. Entró desde atrás con fuerza contenida, cada impacto profundo enviando vibraciones por su figura tonificada. Sus gemidos se mezclaron con los de Aya mientras más hombres se acercaban, turnándose sin pausa. Aya fue elevada en el aire por dos de ellos: uno penetrándola desde abajo con movimientos ascendentes potentes que rozaban puntos sensibles en su interior, el otro succionando y masajeando sus pechos sudorosos. Ella envolvió las piernas alrededor del torso del primero, moviendo las caderas por iniciativa propia para profundizar cada embestida, el placer acumulándose hasta explotar en un clímax violento: contracciones profundas ordeñándolo con fuerza desesperada, fluidos calientes derramándose por sus muslos temblorosos.
Nagisa yacía boca arriba en el césped húmedo, las piernas elevadas sobre los hombros de su pareja. Él penetraba con lentitud inicial, deslizándose entero dentro y llenándola por completo antes de acelerar hasta embestidas brutales. Sus dedos frotaban en círculos rápidos el punto más sensible entre sus pliegues hinchados y sudorosos, llevando el éxtasis al límite. El orgasmo la sacudió entera: paredes internas pulsando en espasmos intensos, chorros brillantes escapando mientras gritaba ahogada.
Los encuentros se multiplicaban en el vestuario: grupos rodeando a cada una, penetraciones en ángulos variados, finales saturados donde chorros espesos y abundantes las llenaban repetidamente, desbordándose y goteando por piernas, uniformes arrugados y suelo. Aya y Nagisa, exhaustas pero respondiendo con avidez, movían las caderas en algunos momentos para prolongar el deleite, sus cuerpos sudorosos entrelazados en éxtasis compartido. El sol se ponía sobre el campo, pero la “interacción comunitaria” continuaba hasta que el cansancio las dejaba saciadas, temblorosas y cubiertas de fluidos, listas para el próximo entrenamiento y las visitas inevitables.




