Shou y Ren llegaron a un pueblo pintado por flores que parecían respirar en colores. Allí encontraron “Famille”, una cafetería regentada por tres hermanas: Haru, Kotose y Yukina. Shou aceptó trabajar entre tazas y risas a cambio de una cama donde descansar, convencido de que aquel lugar ofrecía un respiro de la fatiga del camino. Las mañanas olían a pan recién horneado y los atardeceres teñían de oro las mesas del local.
Una noche, movido por una intuición que no supo nombrar, Shou siguió a Haru hasta una colina lejana. Bajo la luna, el paisaje se transformaba; el campo era un mar de pétalos que temblaban como olas. Haru, con los ojos enrojecidos, sostenía entre sus brazos a una niña pequeña que, ante la luz nocturna, comenzó a disolverse en rostros de flor. Los contornos infantiles se desvanecían hasta convertirse en corolas; donde antes latía un cuerpo, brotaba un capullo.
Nota Importante: Para hacer correr el juego hay que hacerlo con JPN emulator






📄 Información del Contenido:
📌 Título: 枯れない世界と終わる花(Karenai Sekai to Owaru Hana)
🎓 Estudio: Sweet & Tea
📅 Estreno: 25 de noviembre del 2016
🏷️ Categoría: Juego PC
🚫 Censura: Sí
💬 Subtítulos: Inglés
⏳ Duración: 10 a 15 horas
💾 Tamaño: 4 gigas
📁 Formato: app
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai
|
Enlaces con publicidad
Algunos accesos pueden mostrar anuncios antes del contenido.
¿Prefieres enlaces sin publicidad?
👉 Sé un Conejo 🐰
|
¡Sé un Conejo! 🐰
La niña sonrió con una tristeza antigua, mirando los campos como quien recuerda un hogar perdido. “He sobrevivido hasta ahora haciendo esto”, dijo Haru en un susurro que cargaba culpa. “Quiero seguir viviendo… aunque cueste la vida de otros.” Shou se quedó inmóvil, sintiendo el peso de aquel juramento cruel. Miró los pétalos que caían, cada uno una promesa rota, y respondió con voz seca: “No importa lo que el mundo te obligue a hacer, ni cuántos no puedan perdonarte. Yo rezaré para que este mundo termine.” Las palabras flotaron en el viento mientras la colina seguía exhalando flores, y Shou comprendió que en aquel pueblo la belleza y la pena crecían entrelazadas.
Al amanecer, la cafetería abriría sus puertas como si nada hubiera pasado, pero las miradas de quienes servían el té llevarían ahora una sombra nueva, un secreto compartido que alteraría para siempre la calma del pueblo irremediablemente.




