Yuenchi de Hataraku Wadai no O Nesan Odoshite Jibun no Mono ni Suru Tsumori ga Odora Sareteita no wa Ore Datta – Episode 2
El joven que inicialmente planeaba dominar completamente a la popular y deseada hermana mayor del parque de atracciones, Rinka, se encuentra ahora en una situación completamente invertida. Lo que comenzó como un chantaje calculado para convertirla en su posesión personal ha terminado convirtiéndolo a él en el juguete sexual de ella, atrapado en una espiral de placer que ya no puede controlar ni quiere detener.
En esta segunda parte, la historia alcanza su clímax dentro de la famosa noria del parque, justo cuando el sol se ha ocultado y las luces nocturnas comienzan a encenderse. Rinka, con su uniforme de trabajo ligeramente desarreglado y esa sonrisa amable que esconde una naturaleza dominante y extremadamente hábil, lo arrastra a la cabina privada de la rueda gigante. Una vez que la puerta se cierra y la atracción comienza su lento ascenso, ya no hay escapatoria posible.
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📄 Información del Contenido:
📌 Título: Yuenchi de Hataraku Wadai no O Nesan Odoshite Jibun no Mono ni Suru Tsumori ga Odora Sareteita no wa Ore Datta – Episode 2
✍️ Títulos alternativos: RJ01134193, 遊園地で働く、話題のお姉さん ~脅して自分のモノにするつもりが、踊らされていたのは俺だった~ 後編 『愛欲の観覧車』
🎓 Estudio: もーあにクラフト
📅 Estreno: 29 de marzo 2024
🏷️ Categoría: 3D
🚫 Censura: Sí
💾 Tamaño: 316 mbs
⏳ Duración: 53 minutos
📁 Formato: MP4
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai
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Ella lo obliga a desnudarse mientras la cabina sube, sus manos expertas recorren cada centímetro de su cuerpo tembloroso, alternando caricias suaves con apretones firmes que lo hacen jadear. Rinka disfruta visiblemente al verlo perder el control, susurrándole al oído lo patético que resulta su intento de dominarla mientras ella desliza sus dedos lubricados por todas partes, preparando cada entrada con una lentitud tortuosa.
Cuando alcanzan la cima, con toda la ciudad iluminada a sus pies, Rinka se sube a horcajadas sobre él. Lo cabalga con movimientos profundos y deliberados, apretándolo dentro de ella con una fuerza que lo hace ver estrellas. Cada vez que la cabina se detiene en lo más alto, ella se queda completamente quieta, obligándolo a sentir cómo sus paredes internas lo masajean rítmicamente sin que él pueda moverse, llevándolo al borde del orgasmo una y otra vez sin permitirle llegar.
La tortura continúa durante todo el recorrido. Lo pone de rodillas para que la lama con devoción mientras ella apoya la espalda contra el cristal, gimiendo suavemente cada vez que su lengua llega más profundo. Luego lo gira, lo inclina sobre el asiento y lo penetra desde atrás con un consolador doble que lleva oculto bajo la falda, sincronizando sus embestidas con el vaivén de la noria.
Rinka no se conforma con un solo clímax. Lo obliga a eyacular dentro de ella, sobre su uniforme, dentro de su boca, y después vuelve a empezar. Cada parada de la atracción es una nueva posición, una nueva forma de humillación placentera. Le hace repetir frases degradantes mientras lo acaricia, le susurra que él siempre fue el verdadero sumiso, que ella solo tuvo que dejarlo creer que tenía el control.
Cuando finalmente la noria completa el circuito y las luces del parque comienzan a apagarse, Rinka se arregla la ropa como si nada hubiera pasado, le da un beso casi tierno en la frente y le dice con esa voz dulce que tanto lo engañó:
«Mañana te espero en la misma hora… y trae lubricante extra. La noria no es la única atracción que quiero montar esta semana».
El protagonista baja de la cabina con las piernas temblando, la mente en blanco y el cuerpo marcado por su aroma y sus fluidos. Ya no hay vuelta atrás. El cazador se convirtió en presa, y la hermana mayor del parque de atracciones lo ha hecho suyo de la forma más absoluta y adictiva posible.




